the Hope of Survivors the Hope of Survivors

Esperanza Renovada por Samantha Nelson

A veces cuando menos lo esperamos, algo pasa que cambia nuestras vidas para siempre.
Para mí, todo comenzó un poco antes de que mi esposo y yo acordáramos que yo tomara conserjería con nuestro pastor. Aunque no lo sabíamos en aquel entonces, actualmente había comenzado mucho antes.

Mi esposo y yo habíamos estado fuera de la iglesia por muchos años, no faltos de fe ó religión, solo no asistiendo a los servicios semanales. Había llegado al punto donde sabíamos que necesitábamos regresar. Regresamos a la iglesia donde mi esposo había pasado la mayor parte de su niñez, y donde yo había pasado algunos de los primeros años de mi vida cristiana, era muy emocionante e intimidante al mismo tiempo.  Había un pastor diferente al que estaba cuando nosotros estábamos, ese primer día predico un sermón sobre el amor y la aceptación, así que pensamos que estábamos en el camino correcto nuevamente. Asistimos de ves en cuando por un año y luego no entregamos de lleno.

El pastor y su esposa se hicieron nuestros amigos, y empezamos a pasar mucho tiempo con ellos y su familia. El pastor fue quien busco la amistad, siempre llamaba para invitarnos a almorzar ó cenar. Disfrutábamos su amistad, los respetábamos como padres y modelos a quienes imitar, tomamos estudios bíblicos de ellos, buscamos su consejos y trabajamos juntos en proyectos de la iglesia y comités. Éramos verdaderamente parte de la iglesia y de la vida de cada unos de nosotros.

Nuestra propia vida era muy estresada. Tenía problemas de salud que estaban empeorando. Teníamos nuestro negocio propio y estábamos trabajando demasiado. No teníamos mucho tiempo para nuestro crecimiento espiritual, personal y mi fe no era tan fuerte como debía haber sido ó podía haber sido. Mi esperanza de un futuro saludable, exento de dolor físico, estaba menguando rápidamente. Nuestro perro estaba muy enfermo, mi esposo estaba experimentando dolores de pecho y parecía que cada área de nuestra vida tenía algo de estrés. Luego algo paso, una vez mas, trajo a mi mente algunas preguntas sobre mi pasado y el abuso que había sufrido. (Vea, ¿Por Que a Mi? ¿Qué Me Hace Vulnerable?) Gracias a DIOS, le pude decir a mi esposo inmediatamente.

Habiendo ido a psicólogos en el pasado, en la adolescencia y cuando era joven adulta, no pensé que me iban a poder ayudar, así que no estaba ansiosa recurrir a este método para recibir ayuda con este problema. Aparentaba ser natural pedirle al pastor que me ayudara durante este momento difícil en el cual estaba tratando de lidera con estos asuntos. El siempre aparentaba preocuparse y se sentía mal sobre todos los problemas médicos, aunque al principio hizo burla de ellos. Mi esposo no se sentía cómodo y estaba inseguro que el pastor iba a poder separar nuestra amistad de la consejería, pero el pastor le aseguro que todo iba a estar bien y que me podía ayudar.

Mirando hacia tras, fue el peor error de nuestras vidas.

Déjenme explicar… Ya hace algún tiempo había notado algunas cosas raras, cosas que no podía comprender en su totalidad—la forma en que el pastor ponía atención especial en mi—una mirada, un roce que parecía inocente, pero no lo era—llamadas frecuentes ó correos electrónicos y demás. Pensé que simplemente él disfrutaba de la amistad que todos compartíamos ya que en varias ocasiones menciono que el no tenia muchos amigos cercanos. Mi esposo no estaba enterado de alguna de estas cosas antes de que comenzara el proceso de consejería por el pastor. Debido a mi falta de conocimiento de los efectos del abuso en ese tiempo, no podía comprender en su totalidad la magnitud de lo que estaba pasando. No me di cuenta que el pastor me estaba moldeando para ser su próxima victima. Además de eso, quien quiere pensar que su pastor es capas de tener malas intenciones con cualquier cosa que hace ó dice. Un pastor es un representante de CRISTO, y en tus ojos, un pastor no puede (debe) hacer nada malo. Trate de hablar con mi esposo sobre esto, pero no podía expresar lo que estaba pasando y ninguno de los dos podía entenderlo, ni sabíamos como analizarlo.

Luego, empecé a notar más y mas cosas y finalmente le pregunte al pastor (por correo electrónico) si le mandaba correo electrónicos a todos sus feligreses de esta manera ó solo a mi. No estaba preparada para su respuesta, “solo a ti”. Eso pareció abrir un torrente de correos electrónicos y llamadas y luego empezó a compartir sus sentimientos personales hacia mi. No fue hasta mucho después que el pastor admitió que “puso sus ojos en mi desde el momento que entre por las puertas de la iglesia ese primer día”. No tenia idea en ese momento de cómo poner un alto a lo que había empezado ó como contárselo a mi esposo. Tenía miedo. Me sentí acorralada. Ya no era yo, sino que era una mujer que vivía para complacer a su pastor, guardar sus secretos y ayudarle a no enojarse, y me convertí en una mujer que no podía confiarle cosas a su esposo como lo había hecho por tantos años. Empecé a ser controlada por este pastor y hacia todo lo que podía para que no se enojara con migo. Estaba llena de culpa y avergonzada, y no sabia como mejorar las cosas.

Se que aparenta ser totalmente absurdo, pero yo honestamente creía que él podía ayudar. Nunca me imagine que usaría ese tiempo para fomentar su propia ajena. Inmediatamente después que empezamos las secciones de consejería, trato de tener contacto físico. Eventualmente, después de unas secciones, me violo en su oficina. Pensé que me iba a morir después de eso. Ciertamente quería morirme. No podía resistir (combatir con) su presión constante y demandas de contacto físico. No tenia la fortaleza emocional para hacerlo y no sabia como. Así que continué cediendo. Eventualmente llega a creer que tenía que estar “enamorada” de él ya que estaba envuelta en este tipo de relación con él.   Después de todo, el me había dicho que este era el plan de DIOS (un cantidad de pasajes bíblicos mal interpretados) y que no había estado tan contento antes en su vida. Era para él su cura-todo.  Me necesitaba. ¿Porque continué las secciones? No se. De alguna manera creí que lo necesitaba y necesitaba la ayuda que el me daba, ó debo decir que prometía darme. Ore para que DIOS parara esto, le roge al pastor que dejara de hacer lo que estaba haciendo con migo y se quedara con su esposa. El solo reiteraba su amor hacia mí, me decía que me necesitaba, y me rogaba que no le dijera a nadie (especialmente a mi esposo) y que nos fuéramos juntos y nos casáramos.

Para entonces no pensé que podía dejar de asistir a las sesiones de consejería con el porque pensaba que si lo hacia de cierto me iba a morir. ¿No es extraño que alguien que se supone te este ayudando, este abusando de ti y sin embargo pienses que sin su ayuda te morirías? Así me sentía. Para ser sincera, me estaba muriendo de cualquier manera.

Había empezado las pautas de abuso propio (cortándome, pegándome, etc.) que había experimentado cuando era adolescente, y estaba haciendo planes concretos para terminar con mi vida. Estaba muy deprimida, aun al punto de tener alucinaciones, y cada vez podía funcionar menos y menos. El pastor conocía estas cosas y su respuesta era, “como deseo que no sientas la necesidad de ser tan dura contigo misma”. A través del encantamiento de la influencia del pastor, Satanás había tomado un control completo sobre mi y me convencido de que no podía vivir sin este pastor y que el era el único que me podía ayudar.       

Mi esposo sufrió mucho. El hablo con el pastor cuando se entero que algo había pasado  y el pastor le aseguro que fue un error y que no volvería a pasar. El pastor constantemente le mintió a mi esposo sobre lo que estaba pasando y mi esposo no sabia que hacer. El hablaba acerca de reportar el pastor a sus supervisores, pero eso me daba mucho temor porque me sentía responsable por la vida de este hombre, su carrera y su familia. Yo le decía a mi esposo que si decía algo me iba a ir ó me quitaba la vida. No podía soportar el pensamiento de que todo esto saliera a la luz. Sin embargo, la esposa del pastor fue la que finalmente lo reporto. Cuando se supo que el pastor estaba involucrado en una relación adultera con un feligrés, votaron al pastor. El inmediatamente dejo a su esposa y continuo acechándome (llamaba y colgaba, manejaba frente a la casa, etc.) por largo tiempo. De hecho, desde entonces nos hemos mudado dos veces y no estamos seguro si ya termino de acecharme ó no.   

Mi esposo y yo tuvimos mucha dificultad sobreponiéndonos a esto. La iglesia, desafortunadamente, no nos apoyo mucho, y no trabajo con la situación como pudieron haberlo hecho. Votar al pastor fue lo correcto, pero eso debió haber sido solo el comienzo. La verdad se debió haber dicho a nosotros y a la congregación. Pero todo se mantuvo en silencio. Mi esposo siempre me apoyo y trato de que yo viera como había sido engañada y abusada por el pastor. El quería que yo viera como Satanás había tomado control del pastor, y luego de mí, y causado todo esto. No me mal entiendan, no fue fácil para nosotros triunfar sobre esto. Tuvimos muchas discusiones y a menudo pensamos que nuestro matrimonio no iba a sobrevivir. Pero, gracias a DIOS, Él nos mantuvo unidos y nos ayudo a salir adelante.

¿Qué abrió mis ojos a ver la verdad? A través de la providencia de DIOS, fuimos invitados a un reunión y aprendimos la verdad, que el abuso pastoral lamentablemente es común y esta mal, punto. Mas adelante, después de mucha oración y crecimiento en mi relación con en SEÑOR, aprendí que la mayor responsabilidad recae sobre el pastor porque el tenia la autoridad, y alguien en una posición de consejero/pastoral ó alguna otra posición de autoridad tiene la responsabilidad de proteger y fortalecer a el que esta buscando ayuda. El no debe lastimar a el que esta buscando ayuda. 
Aunque yo no fui totalmente inocente, yo mentí;  cometí adulterio; la culpa no recae sobre mi. Yo no busque a este hombre. Yo nunca quise una relación con él. Si no hubiera sido por su poder sobre mí como un “hombre de DIOS,”  mi consejero y figura paternal, él nunca me hubiera hecho participar en estas cosas horribles que hice. Yo no estaba enfatuada con el por su posición, ó por ninguna otra razón. No había atracción física. El era, para mi esposo y yo, la figura paterna que necesitábamos. Su familia era la clase de familia a la cual deseábamos pertenecer, al menos así pensábamos. Eso era todo. Me tomo un largo tiempo comprender que lo que paso no era una “relación amorosa”. Era abuso. Fue calculado y premeditado. Y nosotros fuimos las victimas.
Aunque yo no he mencionado todos los detalles horrendos y el verdadero terror en este recuento, siento que es suficiente para que alguien pueda entender el horror del abuso sexual pastoral.

Honestamente no se que hubiera hecho sin no hubiera tenido un esposo tan cuidadoso, compasivo, temeroso de DIOS. Le agradezco a DIOS por él cada día, porque sin él, seguramente que estaría muerta. Un sin número de veces mi esposo escucho la voz de DIOS hablarle a través del ESPIRITU SANTO y regreso a casa en el momento preciso para cambiar lo que había hecho para suicidarme y prevenir mi muerte.
Así que, ¿Dónde estaba Dios en todo esto? Bueno, no pensé que estaba presente en el momento, Pero ahora puedo ver claramente Su intervención en todas las cosas, su trabajo para traer lo bueno de lo horrendo, SU deseo de acercarme a mi y a mi esposo a Él, Su deseo de limpiar la iglesia y de permitir al pastor tomar sus propias decisiones buenas ó malas. Yo creo que DIOS quiere usarme a mí y a mi esposo como ejemplos a otras parejas que sufren. Somos prueba de SU poder para salvar, sanar, y mejorar vidas y relaciones rotas y dolientes. (Ver Promesas de la Biblia.)

Lo triste es que el pastor no ha elegido confesar, arrepentirse, y regresar a DIOS (ni a su esposa). DIOS nos dio a todo libre albedrío para elegir lo que vamos a hacer y a quien vamos a servir en esta vida, a DIOS ó a Satanás. Él le permitió al pastor perpetrar esta malicia para abusar de mí y mi esposo. Él también nos permitió tomar la decisión de mantenernos juntos y enmendar nuestro corazones. Espero que un día el pastor tome ventaja de la oferta de DIOS como lo hicimos nosotros, “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” 1 Juan 1:9

Mi esperanza ha sido renovada. Mis pecados han sido confesados y soy perdonada. Amo a mi esposo y aprecio su fortaleza y carácter más que nunca. Amo a DIOS aun más que alguna vez pensé poder amarlo. No hemos sobrepuesto a esta dificultad terrible y hemos obtenido un entendimiento más amplio de cómo el pasado afecta nuestro comportamiento y emociones en el presente. Tengo una relación mas profunda con DIOS y mi esposo. Por eso, estoy agradecida. Si tuviera que atravesar por lo que pase para llegar a donde me encuentro hoy, entonces valió la pena el dolor de cabeza y el sufrimiento. Valió la pena el dolor (mi dolor) y todas las noches que me desvele. DIOS siempre estará con migo y Él promete que no permitirá que  atraviese por mas de lo que puedo soportar, aunque aparente de otra manera en el momento. Solo tengo que confiar en Él completamente. 
“No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.” 1 Corintios 10:13

Hoy glorifico a DIOS por las buenas obras que ha hecho en mi vida. Le glorificó por la oportunidad de compartir mi testimonio para ayudar a otros quienes están atravesando situaciones como la mía. Le glorifico que me ayudo durante el sufrimiento de mi niñez y adolescencia, apara que yo pueda ayudar a  otros que están sufriendo de la misma manera. Le doy gracias a DIOS por mi esposo a quien amo mucho. Sobre todo, agradezco a DIOS por el regalo de vida eterna a través de CRISTO JESÚS sin quien soy nada.
A veces, cuado uno menos lo espera, algo pasa que cambia nuestras vidas para siempre.
A veces, puede ser una bendición disfrazada.
 
[Fin de la Historia]

Si usted es un sobreviviente de abuso pastoral, nos gustaría escuchar su historia y posiblemente compartirla en esta pagina cibernética para que otros la puedan leer y renovar su esperanza. Puede usar un pseudónimo si desea y este seguro que toda la información personal se mantendrá privada y estrictamente confidencial. Por favor comuníquese con nosotros a  ayuda@laesperanzadelossobrevivientes.com.

Nota: Nosotros no necesariamente estamos de acuerdo ó endorsamos toda la información contenida en las historias de los sobrevivientes. Pero si sentimos que tienen información valuable que puede servirle en su recuperación. Ayuda el saber que no esta solo, que otros han compartido su sufrimiento y han sanado por la gracia de DIOS, en su propio tiempo y manera.

Productos     |    Servicios   |    ¡Usted Puede Ayudar!   |    Mapa Del Sitio    |    Calendario     |    Nota    | Sobre Nosotros
     Atrás
 Cercano está JEHOVÁ a los quebrantados de corazón ...--- Salmos 34:18
 Envíenos un e-mail o llámenos al (866) 260-8958 Ext. 2 y le devolveremos la llamada. Copyright © 2003-2010. Todos los derechos reservados